El maquillaje de novia no se improvisa. La buena noticia es que con una o dos pruebas y un poco de planeación, llegas al día de tu boda sin nervios y con la certeza de que te verás exactamente como soñaste.

¿Cuántas pruebas son suficientes?
Para la mayoría de las novias, una prueba es suficiente. Si tu look es muy específico, cambiaste de vestido o tienes dudas entre dos estilos, una segunda prueba te da total tranquilidad.
Lo ideal es hacer la prueba entre tres y cuatro semanas antes de la boda, cuando ya tengas definido tu vestido, peinado y accesorios.
Qué llevar a tu prueba
- Fotos de referencia de looks que te gustan (y de los que no).
- Un accesorio o tela del color de tu vestido.
- Tu cabello como planeas llevarlo, o una idea clara del peinado.
- Tus productos de piel habituales, por si tienes sensibilidad.
Maquillaje y peinado, mejor juntos
Reservar maquillaje y peinado en el mismo lugar te ahorra correr el día de la boda. En el estudio podemos coordinar ambos para que el look completo se vea armónico y dure de la ceremonia a la fiesta.
¿Con cuánta anticipación reservo mi fecha?
En temporada de bodas la agenda se llena rápido. Te recomendamos apartar tu fecha en cuanto la tengas confirmada.
¿El maquillaje aguanta toda la boda?
Sí. Trabajamos con productos de larga duración y fijación pensados para resistir horas, emociones y fotos.
¿Puedo llevar a mi cortejo?
Claro. Cuéntanos cuántas personas son y coordinamos los tiempos para que todas queden listas a tiempo.